Buscando condiciones óptimas
Si bien es cierto que la práctica de los masajes tailandeses está contraindicada en algunos casos, es sin embargo aplicable a una gran mayoría de personas y a una amplia gama de afecciones, además de que es también un modo de mantener una salud perfecta.
Como ejemplo de padecimientos con los cuales hay que tener ciertas precauciones a la hora de aplicar los masajes, tenemos la conocida como hiperlaxitud articular, como cuando está presente una luxación del hombro. Entonces el masajista deberá evitar los estiramientos que pudieran comprometer esa articulación.
Si el receptor presenta una fragilidad capilar aguda, el masajista no deberá ejercer presiones profundas.
Todo dador o practicante de los masajes tailandeses debe reunir una serie de condiciones mínimas que le permitan una labor de calidad. Debe gozar de una buena salud y tener un conocimiento amplio de las técnicas que va a emplear. Es imprescindible además estar apto física, mental y emocionalmente, tener el equilibrio que proporciona seguridad y confianza, lo cual es determinante para mantener la concentración y la serenidad.
Luego de lograr esas condiciones y un ambiente propicio, el dador deberá tener cuidado para que no le perturben pensamientos ajenos a la práctica. En caso de que le sea imposible en algún momento durante el transcurso de una sesión, deberá realizar varias respiraciones profundas para recuperar la concentración.
Como ejemplo de padecimientos con los cuales hay que tener ciertas precauciones a la hora de aplicar los masajes, tenemos la conocida como hiperlaxitud articular, como cuando está presente una luxación del hombro. Entonces el masajista deberá evitar los estiramientos que pudieran comprometer esa articulación.
Si el receptor presenta una fragilidad capilar aguda, el masajista no deberá ejercer presiones profundas.
Todo dador o practicante de los masajes tailandeses debe reunir una serie de condiciones mínimas que le permitan una labor de calidad. Debe gozar de una buena salud y tener un conocimiento amplio de las técnicas que va a emplear. Es imprescindible además estar apto física, mental y emocionalmente, tener el equilibrio que proporciona seguridad y confianza, lo cual es determinante para mantener la concentración y la serenidad.
Luego de lograr esas condiciones y un ambiente propicio, el dador deberá tener cuidado para que no le perturben pensamientos ajenos a la práctica. En caso de que le sea imposible en algún momento durante el transcurso de una sesión, deberá realizar varias respiraciones profundas para recuperar la concentración.
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Etiquetas: ambiente, condiciones, Masajes Tailandeses
Publicado el Miércoles, 16 de junio de 2010 at 15:18 en la categoría Masajes Tailandeses.
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